Qué son los MASC y cuándo son obligatorios antes de demandar
Si tu empresa tiene un conflicto con un cliente, un proveedor o un socio, desde hace ya más de un año hay un paso que no te puedes saltar antes de ir al juzgado: intentar antes un MASC, un Medio Adecuado de Solución de Controversias.
Esto viene de la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, que entró en vigor el 3 de abril de 2025. Es una de las reformas procesales más importantes de los últimos 25 años, y aunque lleva ya un tiempo en vigor, muchas empresas todavía no la tienen en el radar, así que merece la pena repasarla con calma.
¿Qué es exactamente un MASC?
Es cualquier intento serio y de buena fe de llegar a un acuerdo antes de ir a juicio. La ley reconoce varias formas de hacerlo: una mediación con un tercero neutral, una conciliación, pedir la opinión de un experto independiente sobre el conflicto, hacer una oferta vinculante confidencial a la otra parte, o simplemente negociar directamente entre las partes de forma acreditada. No hay una única fórmula obligatoria: lo que exige la ley es que haya un intento real, no un trámite de cara a la galería.
¿A qué asuntos afecta?
A los conflictos civiles y mercantiles: incumplimientos de contrato, reclamaciones entre empresas, conflictos entre socios, temas de propiedad, y un largo etcétera. Quedan fuera de esta obligación los asuntos laborales, los penales, los concursales, y aquellos en los que una de las partes sea una administración pública.
¿Qué pasa si no lo haces?
Aquí está la parte importante: si presentas una demanda sin haber acreditado ese intento previo cuando era obligatorio, el juzgado puede no admitirla a trámite. Es decir, ni siquiera llegas a que se estudie el fondo del asunto. Y hay más: la ley también ha cambiado cómo se reparten las costas del juicio. Si al final la sentencia se parece mucho a lo que ya se había propuesto en el MASC y una de las partes lo rechazó sin motivo justificado, eso puede pesar en su contra a la hora de pagar las costas.
¿Qué puedes hacer ya?
Si tienes un conflicto abierto o crees que puede llegar a haberlo, lo primero es no precipitarse hacia la vía judicial sin pasar antes por este trámite. En la práctica, esto no tiene por qué ser una mala noticia: muchos conflictos que antes acababan sí o sí en un juzgado, ahora se resuelven antes, con menos coste y menos desgaste para todas las partes. Contar con asesoramiento desde el primer momento ayuda a elegir qué tipo de MASC encaja mejor con cada caso y a dejarlo bien documentado, que es justo lo que luego te va a hacer falta si el conflicto sigue adelante.
Si tienes un conflicto sobre la mesa y no sabes por dónde empezar, hablemos con calma antes de que se complique.
Un cordial saludo,
Equipo Blancafort
Nota: La información proporcionada en este artículo es de carácter general y no constituye asesoramiento legal. Se recomienda consultar con un profesional especializado para analizar casos específicos.


