¿Tu empresa está preparada para la nueva Directiva europea de sostenibilidad (CS3D)?

Te hacemos una pregunta directa:

¿Estás seguro de que sabes todo lo que pasa en tu cadena de proveedores?

No solo lo que facturan.
No solo si cumplen plazos.
Sino cómo trabajan, a quién subcontratan, si respetan derechos laborales o si pueden generarte un problema reputacional.

Porque con la nueva Directiva europea de diligencia debida en sostenibilidad (CS3D), esto deja de ser algo “deseable” y empieza a ser una responsabilidad real.

Y sí, aunque ahora pienses que esto solo afecta a grandes multinacionales, te adelantamos algo: tarde o temprano te va a tocar.

¿Qué es exactamente la CS3D y por qué debería importarte?

La Unión Europea ha decidido que las empresas no solo deben responder por lo que hacen directamente, sino también por lo que ocurre en toda su cadena de valor.

Traducido a tu día a día:

Si trabajas con proveedores que vulneran derechos laborales, contaminan o incumplen normativa ambiental, tú puedes tener responsabilidad.

Y aquí viene lo importante: no se trata solo de sanciones económicas (que pueden ser muy elevadas), sino de reputación, contratos públicos y relaciones comerciales.

Cada vez más empresas exigirán a sus proveedores que acrediten cumplimiento. Y si tú no lo tienes preparado, simplemente pueden dejar de trabajar contigo.

¿A quién afecta realmente?

Primero impacta a grandes empresas. Pero la realidad es que:

  • Si eres proveedor de una empresa grande, te van a exigir información. 
  • Si quieres crecer y acceder a determinados contratos, te lo van a pedir.
  • Si buscas inversión, será un punto clave. 

Así que aunque no estés obligado hoy directamente, es muy probable que lo estés indirectamente mañana.

¿Qué te van a exigir en la práctica?

Aquí es donde muchas empresas se pierden.

No hablamos solo de tener una política bonita en la web. Hablamos de:

  • Identificar riesgos en tu cadena de suministro.
  • Evaluar proveedores.
  • Implementar medidas correctoras.
  • Tener un sistema de seguimiento real.
  • Documentarlo todo. 

Y sí, documentarlo bien.

Porque cuando venga una inspección o una auditoría, no vale decir “yo no sabía nada”. Tendrás que demostrar que hiciste lo que estaba en tu mano para prevenir riesgos.

¿Es solo una carga más para la empresa?

Depende de cómo lo mires.

Si lo ves como una obligación más, lo será.

Si lo ves como una oportunidad para ordenar procesos, profesionalizar relaciones con proveedores y diferenciarte en el mercado, cambia completamente la perspectiva.

Cada vez más clientes valoran empresas responsables.
Cada vez más inversores miran criterios ESG.
Cada vez más licitaciones públicas exigen cumplimiento.

La pregunta no es si te interesa la sostenibilidad. La pregunta es si quieres quedarte fuera de determinadas oportunidades.

Entonces… ¿qué deberías hacer ahora?

No hace falta volverse loco ni montar un departamento gigante de compliance de la noche a la mañana.

Pero sí te recomiendo empezar por tres pasos muy concretos:

  1. Analizar tu estructura y tu cadena de proveedores.
  2. Detectar dónde pueden existir riesgos reales.
  3. Diseñar un sistema proporcional a tu tamaño y actividad. 

Porque lo importante aquí no es hacerlo perfecto, sino hacerlo con sentido y con anticipación.

Una reflexión final

Muchos empresarios nos dicen: “Esto es solo para grandes compañías”.

Hace unos años, lo mismo se decía del compliance penal, del registro salarial o de la protección de datos.

Y ya sabes cómo terminó.

La normativa europea va claramente en una dirección: más responsabilidad, más transparencia y más trazabilidad.

La buena noticia es que quien se adelanta, gana ventaja.

Si quieres revisar si tu empresa puede verse afectada o cómo empezar a prepararte sin complicarte la vida, lo vemos contigo. Mejor ahora, con calma, que cuando sea urgente.

 

Un cordial saludo,

Equipo Blancafort

Nota: La información proporcionada en este artículo es de carácter general y no constituye asesoramiento legal. Se recomienda consultar con un profesional especializado para analizar casos específicos.

Hacienda sabrá cuánto ingresas

En 2026, Hacienda sabrá cuánto ingresas… sin que tú se lo digas

A partir de enero de 2026, entrará en vigor un sistema que cambiará radicalmente la forma en la que la Agencia Tributaria recibirá información económica de los ciudadanos y empresas: los bancos estarán obligados a comunicar automáticamente a Hacienda todos tus ingresos y movimientos relevantes.

Sí, como lo lees: no hará falta una inspección ni requerimientos específicos. Las entidades bancarias compartirán con la Administración Tributaria una cantidad de datos sin precedentes.

¿Qué datos se comunicarán?

Las entidades financieras deberán remitir a Hacienda información sobre:

  • Ingresos recurrentes o habituales
  • Pagos recibidos mediante Bizum, transferencias y TPV
  • Cobros mediante plataformas digitales (Stripe, PayPal, Square…)
  • Entradas superiores a ciertos importes acumulados mensualmente
  • Movimientos sospechosos de no declarar actividad económica
  • Cuentas asociadas a actividad profesional sin estar dadas de alta como autónomo

Y lo más relevante: no hace falta que superes ningún umbral legal, basta con que el banco detecte “movimientos regulares o sospechosos de actividad económica no declarada”.

¿Por qué se implanta este sistema?

La medida busca luchar contra el fraude fiscal y la economía sumergida, sobre todo entre quienes:

  • No se han dado de alta como autónomos pero prestan servicios remunerados
  • Declaran menos ingresos de los que realmente perciben
  • Utilizan apps de pago o cuentas personales para actividades profesionales

Este control cruzado permite a Hacienda detectar discrepancias entre lo declarado y lo realmente ingresado en tiempo real, sin necesidad de iniciar inspecciones largas.

¿A quién afecta?

Esta medida afectará a:

  • Autónomos (incluso si están en módulos o estimación directa)
  • Empresas con cobros digitales o cuentas secundarias
  • Profesionales por cuenta propia que cobran en TPV o Bizum
  • Particulares que alquilan pisos turísticos o venden productos habitualmente

En resumen: cualquier persona o negocio que reciba ingresos por vías bancarias o digitales será visible para Hacienda.

¿Qué puedes hacer desde ya?

Aunque la norma entrará en vigor en 2026, el momento para prepararse es ahora.

Desde Blancafort te recomendamos:

  1. Regularizar tu situación si realizas actividad económica sin declarar
  2. Distinguir claramente tus cuentas personales y profesionales
  3. Declarar todos los ingresos con sus correspondientes facturas
  4. Controlar los cobros digitales: TPV, Bizum, PayPal… deben coincidir con tu facturación
  5. Digitalizar tu contabilidad y tener respaldo documental de cada operación

¿Qué pasa con la privacidad?

La Agencia Tributaria ha asegurado que el acceso será exclusivamente con fines tributarios, y se limitará a información financiera básica. Sin embargo, esta medida abre una nueva era de fiscalización automatizada que exige ser más transparente y ordenado que nunca.

¿Cómo te puede ayudar Blancafort?

En Blancafort te ayudamos a:

  • Revisar tu operativa financiera actual
  • Detectar posibles riesgos o irregularidades
  • Implementar procesos de facturación y contabilidad clara
  • Prepararte para cumplir con esta normativa sin sobresaltos

Nuestro equipo fiscal y contable te asesora de forma personalizada para que no llegues a 2026 con dudas, errores o miedo a sanciones.

No lo dejes para el último momento

La ley ya está aprobada y el cambio es inevitable. Adelantarte es la mejor forma de evitar sustos, inspecciones y recargos.

Escríbenos y te ayudamos a poner tu facturación y tu contabilidad al día.

Contacta con nosotros

 

Un cordial saludo,

Equipo Blancafort

Nota: La información proporcionada en este artículo es de carácter general y no constituye asesoramiento legal. Se recomienda consultar con un profesional especializado para analizar casos específicos.