Me deben dinero… ¿y ahora qué puedo hacer sin ir a juicio?

Hay pocas cosas que generen tanta frustración como esta:

Has hecho el trabajo.
Has cumplido.
Has entregado todo.

Y el pago… no llega.

Al principio piensas que es algo puntual. “Se les habrá pasado”, “la semana que viene seguro que lo hacen”, pero pasa el tiempo y empiezas a entrar en ese bucle incómodo de mensajes, excusas y silencio.

Y aquí es donde mucha gente se bloquea.

“Vale, pero si no me pagan… ¿qué hago? ¿Tengo que ir directamente a juicio?”

La respuesta rápida es: no siempre. Y de hecho, en muchos casos, no hace falta llegar tan lejos.

Antes de ir a juicio, hay varias cosas que se pueden hacer

Lo primero que hay que entender es algo importante: no todos los impagos se gestionan igual.

No es lo mismo una factura olvidada que un conflicto real o un cliente que directamente deja de responder.

Pero en la práctica, antes de pensar en un procedimiento judicial, hay varias vías que suelen funcionar:

A veces, algo tan simple como una reclamación bien hecha cambia completamente la situación. No un mensaje informal. No un “oye, recuérdame el pago”, sino una reclamación clara, formal, que deja constancia.

Otras veces, lo que funciona es simplemente ordenar la situación: qué se debe, desde cuándo, y bajo qué condiciones. Porque sorprendentemente, hay casos en los que ni siquiera la otra parte tiene del todo claro el importe o el estado del pago.

Y en bastantes ocasiones… sí, también pasa…cuando la reclamación se hace bien y en el momento adecuado, el pago llega sin necesidad de ir más allá.

Entonces, ¿cuándo sí hay que ir a juicio?

Aquí es donde hay que ser realistas.

Si después de reclamar, insistir y dejar constancia no hay respuesta…o si la otra parte directamente no tiene intención de pagar, entonces sí, se valora la vía judicial. Pero ese paso no debería ser el primero, sino el último recurso cuando lo demás no ha funcionado.

Porque ir a juicio no es solo “poner una demanda”. Es tiempo, es coste y es entrar en un proceso que, muchas veces, se podría haber evitado con una buena gestión previa.

El problema real: esperar demasiado

Lo que vemos muchas veces es esto: se deja pasar el tiempo, se acumulan excusas o se intenta resolver “en confianza”. Y cuando se quiere actuar… ya es más complicado.

No porque no se pueda hacer nada, sino porque se han perdido opciones intermedias que eran más rápidas y eficaces.

Entonces, ¿qué deberías hacer si te deben dinero?

No hay una única respuesta, pero sí un orden bastante claro:

Primero, entender bien la situación.
Segundo, reclamar de forma correcta (no informal).
Y tercero, valorar si realmente compensa escalar el conflicto o no.

Lo importante no es solo “cobrar”, sino hacerlo de la forma más rápida y eficaz posible.

Si tienes una factura pendiente, un cliente que no responde o un pago que se está alargando más de la cuenta, lo mejor no es dejarlo pasar, es revisarlo.

Porque muchas veces, con una buena gestión desde el principio, el problema no llega a convertirse en conflicto.

Escríbenos y vemos contigo cómo reclamar ese pago de forma clara y sin tener que ir directamente a juicio.

 

Un cordial saludo,

Equipo Blancafort

Nota: La información proporcionada en este artículo es de carácter general y no constituye asesoramiento legal. Se recomienda consultar con un profesional especializado para analizar casos específicos.

accidentes de tráfico

Posibles reclamaciones por accidentes de tráfico

Cada conductor de un vehículo es responsable de sus actos y, por lo tanto, debe responder por los daños asociados a la conducción del mismo. En el caso de un accidente de tránsito, es necesario determinar qué vehículo provocó el accidente y establecer una relación de causalidad con el daño resultante. Entonces, el conductor culpable del siniestro debe compensar por los daños causados a las personas afectadas.

En caso que las partes involucradas estén de acuerdo en la causa del siniestro, es recomendable que utilicen el documento denominado “declaración amistosa de accidente”.  Esto facilitará el trabajo de todos los implicados y, al mismo tiempo, disminuirá considerablemente el tiempo de espera para tramitar las posibles reclamaciones. Por otro lado, si no se llega a un acuerdo, la autoridad pertinente que acuda al lugar de los hechos creará un informe de accidente con toda la información aplicable. En cualquier caso, es evidente que se pueden entablar reclamaciones derivadas del accidente como veremos a continuación.

¿Cuáles son las posibles reclamaciones por accidentes de tráfico?

Básicamente, las reclamaciones derivadas del accidente de tráfico se dividen en daños personales y materiales. Todas estas deben presentarse bajo el asesoramiento profesional adecuado, pues será necesario contar con todos los documentos de respaldo pertinentes.

En cuanto a las lesiones corporales, las reclamaciones tienen por objeto la reparación integral del daño causado tanto a nivel individual, familiar, económico y social. Además, se debe rescindir la pérdida de ingresos y de capacidad jurídica sufrida por la víctima. Y, por otro lado, los daños materiales y los no materiales deben evaluarse por separado. En este sentido, las lesiones personales por las que se reclama indemnización son la muerte, las lesiones y las enfermedades consecuentes. Para determinar los montos a recibir por indemnización, se deben basar los cálculos en el Decreto Real Ley 8/2004, de 29 de octubre, sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor.

Además de las lesiones personales, también se puede reclamar una compensación por ganancias, como daños al vehículo o a la propiedad causados ​​por un accidente de tráfico. También se pueden reclamar todos los gastos adicionales razonables, claramente derivados como consecuencias del siniestro, como los gastos de comidas, alojamiento y transportación, entre otros.

En caso que se pueda probar que el accidente fue enteramente culpa de la persona lesionada y fue atribuible a su negligencia, cualquier acción por daños y perjuicios le corresponderá a él. De igual manera, los propietarios de los vehículos pueden ser considerados responsables, a pesar que alguien haya estado conduciendo el auto. Esto es especialmente importante si el conductor estaba bajo el cuidado, tutela o custodia del propietario.

Sin embargo, dado que el seguro de automóvil es obligatorio, la víctima o sus herederos pueden acudir directamente a la compañía de seguros del vehículo que causó el accidente y reclamar una indemnización por lesiones corporales, daños a la propiedad, costes del accidente y otros daños. Si el vehículo causante del accidente no es inidentificable, no está asegurado, fue sustraído ilegalmente o robado, entonces la entidad responsable de rescindir el daño será el Consorcio de Compensación de Seguros.

Por su lado, las compañías de seguros tienen derecho a reclamar una indemnización a los conductores y propietarios por los daños causados ​​por conducir de forma temeraria o bajo los efectos del alcohol o las drogas.

En vista de todo lo anterior, lo más recomendable es contar con la asesoría especializada de abogados de tráfico especialistas en reclamaciones por accidentes. De esta forma, sabrás exactamente qué puedes reclamar y cuál es la mejor manera de hacerlo. Como consecuencia, conseguirás el mejor resultado.

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¿QUÉ TIPOS DE LEYES HAY?

¿Te has preguntado alguna vez si hay diferentes tipos de leyes?

Quien no ha oído alguna vez el dicho “hecha la ley, hecha la trampa”. Todos tenemos claro que de trampas hay muchas pero, ¿de leyes también?

Las leyes tienen diferentes clasificaciones en función de su importancia y los temas a que hacen referencia. Leer más

¿SON NECESARIAS LAS LEYES?

¿Te has preguntado alguna vez como sería un mundo sin ninguna norma ni ley?

 

¡Como mola! ¡Podré hacer lo que quiera! ¡Nadie me mandará! ¡Por fin seré libre!

Pero seguramente habrá otros que también querrán coger todo aquello que a mí me gusta y disponer de aquello que yo tengo. ¿Cómo podré impedir que me lo cojan? Si prevale la ley más natural de todas, la del más fuerte, tengo las de perder, pues no soy precisamente de los que llaman forzudos. Si además soy grande o pequeño, una chica o tengo algún problema físico, ya me han fastidiado. Quizá sería conveniente organizarme con otros compañeros corpulentos para que, mientras yo busco oportunidades, estos defiendan lo que hemos conseguido juntos, creando una comunidad. Y como hacer que esto funcione es difícil de organizar, ya que nos hemos de poner de acuerdo, vale más que lo escribamos como lo hemos de hacer y así lo podremos dejarlo en constancia por si hay algún conflicto más adelante. Si lo hemos dejado por escrito,  lo recordaremos. Leer más