¿Tienes edad de jubilación y sigues activo?
Cada vez es más habitual encontrarse con autónomos que, al llegar a la edad de jubilación, deciden seguir con su actividad. A veces porque quieren continuar unos años más, otras porque el negocio sigue funcionando bien o simplemente porque no ven el momento de parar.
Y en ese punto aparece una duda bastante lógica: qué ocurre con la cuota de autónomos en estos casos.
La realidad es que no siempre se sigue cotizando igual. Cuando se alcanza la edad de jubilación y se cumplen determinados requisitos, la normativa de la Seguridad Social permite una cotización reducida. Es decir, no siempre se deja de pagar, pero sí puede cambiar la forma en la que se calcula la cuota.
En estos casos, normalmente ya no se cotiza por contingencias comunes en su totalidad, aunque se mantienen otras coberturas como la incapacidad temporal o las contingencias profesionales. Esto, en la práctica, puede suponer una reducción en la cuota mensual.
Ahora bien, no es una situación automática ni igual para todo el mundo. Depende de la edad exacta de jubilación, de los años cotizados y de si se continúa de alta en el RETA cumpliendo los requisitos establecidos.
También es importante no confundir conceptos que suelen mezclarse bastante: no es lo mismo seguir trabajando tras la jubilación (lo que se conoce como jubilación activa o demorada) que la llamada cuota de solidaridad, ni tampoco tienen el mismo tratamiento en cuanto a pensión y cotización.
Son matices que, sobre el papel, pueden parecer pequeños, pero en la práctica afectan directamente tanto a lo que se paga cada mes como a lo que se percibe en el futuro.
De hecho, en algunos supuestos la cotización por incapacidad temporal se sitúa en torno al 1,56%, lo que puede marcar una diferencia importante en la cuota final.
En definitiva, llegar a la edad de jubilación no significa automáticamente dejar de cotizar, pero tampoco implica seguir haciéndolo como hasta ahora. Hay un punto intermedio que conviene revisar bien para evitar pagar de más o asumir condiciones que no son las adecuadas.
Si estás en esta situación o te estás acercando a ella, lo recomendable es revisar tu caso con calma para ver exactamente cómo estás cotizando y qué opciones tienes disponibles.
En Blancafort te ayudamos a analizarlo de forma personalizada, porque en estos temas los matices cambian mucho el resultado final.
Un cordial saludo,
Equipo Blancafort
Nota: La información proporcionada en este artículo es de carácter general y no constituye asesoramiento legal. Se recomienda consultar con un profesional especializado para analizar casos específicos.


